Febrero: Mes Nacional de concientización sobre desórdenes alimenticios
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Febrero es el mes Nacional de concientización sobre desórdenes alimenticios, enfermedades que afecta a millones de personas, en especial mujeres, en el mundo. Anorexia y bulimia son palabras ya conocidas en el vocabulario de la sociedad moderna, y tienen que ver directamente con la imagen corporal y la autoestima de las personas.
Canadá, Reino Unido y Estados Unidos celebran este mes en el que no sólo se busca reconocer la gravedad de estos desórdenes sino la forma de asegurar la recuperación de quiénes los padecen y evitar nuevos casos. En Estados Unidos, solamente, se estima que los desórdenes alimenticios afectan a 24 millones de personas.
En forma general, un desorden alimenticio se describe como un conjunto de pensamientos y sensaciones negativas que una persona tiene de si misma y que está relacionado con el peso, la comida y la imagen corporal y que tiene consecuencias que afectan la vida cotidiana de esa persona.
Los desórdenes alimenticios más conocidos son:
Anorexia Nerviosa: Es esencialmente someterse a pasar horas de hambre. Quién padece anorexia se rehúsa a comer y llega a tener un peso tan bajo que puede causar consecuencias irreversibles en la salud, o incluso la muerte.
La anorexia nerviosa se caracteriza algunos de estos síntomas:
- Adelgazamiento extremo (emaciación)
- Incesante búsqueda de delgadez y negación a mantener un peso normal o saludable
- Miedo intenso a subir de peso
- Imagen corporal distorsionada, autoestima significativamente influenciada por las percepciones de la forma y el peso del cuerpo o negación de la gravedad del bajo peso corporal
- Falta de menstruación en niñas y mujeres
- Alimentación extremadamente restringida.
Bulimia Nerviosa: Este desorden incluye episodios reiterados de ‘atracones’ o comida en exceso en corto período de tiempo, seguido de un intento de eliminar la comida ya sea con laxantes o vómitos.
A diferencia de la anorexia nerviosa, las personas con bulimia nerviosa generalmente mantienen lo que se considera un peso saludable o mientras que algunas tienen un poco de sobrepeso. Al igual que las que tienen anorexia nerviosa, estas personas tienen miedo de engordar, quieren desesperadamente perder peso y se sienten muy insatisfechas con la forma y el tamaño de su cuerpo. Por lo general, el comportamiento bulímico es secreto, dado que va acompañado de un sentimiento de indignación o vergüenza. El ciclo de atracón y purga puede darse varias veces a la semana e incluso varias veces al día.
Algunos síntomas pueden ser:
- Garganta inflamada e irritada en forma crónica
- Glándulas salivales inflamadas en el área del cuello y la mandíbula
- Esmalte de los dientes gastados, dientes cada vez más sensibles y cariados como resultado de la alta exposición al jugo gástrico
- Trastorno de reflujo gastroesofágico (ácido) y otros problemas gastrointestinales
- Dolor e irritación intestinal a causa del abuso de laxantes
- Gran deshidratación a causa de la pérdida de líquidos al vomitar o defecar por la acción de laxantes
- Desequilibrio electrolítico que puede conducir a un ataque cardíaco (niveles muy bajos o muy altos de sodio, calcio, potasio y otros minerals).
Atracones o transtorno alimenticio compulsivo: (binge eating disorder) En este caso la persona no puede detener su deseo de comer y lo hace compulsivamente y en exceso. Aunque este es el trastorno más común dentro de los problemas alimenticios, es el menos tratado. Con el trastorno por atracón una persona pierde el control sobre su alimentación. A diferencia de la bulimia nerviosa, a los episodios de atracones no les siguen comportamientos como purgas, exceso de ejercicios o ayunos. Por esta razón, las personas con trastorno por atracón a menudo tienen sobrepeso o son obesas. Las personas con trastorno por atracones que son obesas tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares o presión arterial elevada.
Las alarmantes estadísticas indican que:
- 86 por ciento de los casos de desórdenes alimenticios son reportados a los 20 años.
- 95 por ciento de quiénes padecen la enfermedad tienen entre 16 y 25 años.
- La tasa de mortalidad asociada con la anorexia nerviosa es 12 veces mayor que cual tasa de mortalidad asociada a todas las causas de muerte entre mujeres de 15 a 24 años.
- Entre las estudiantes universitarias, cerca del 80 por ciento admite hacer dieta para bajar de peso.
- Entre un 10 y 15 por ciento de la población con desórdenes alimenticios son hombres.
- Los hombres tienen a no buscar ayuda porque perciben la enfermedad como algo de ‘las mujeres’.
- Sólo un cinco por ciento de las mujeres en Estados Unidos poseen naturalmente el modelo de cuerpo que se promociona en las campañas comerciales.
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47 por ciento de las chicas de entre 5to y 12avo grado dicen que quieren perder peso por las fotos que ven en revistas, mientras que un 67 por ciento admite que las revistas influyen en su percepción de una figura ideal.
- Cerca de un 50 por ciento de las personas que padecen anorexia desarrollan luego bulimia nervisosa.
- Muchas personas que padecen desórdenes alimenticios morirán por una falla en sus órganos, problemas de corazón, problemas de malnutrición y suicidios.
- Las atletas que se dedican a gimnasia, ballet y patinaje figuran en el grupo de riesgo de desórdenes alimenticios.
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Los casos de anorexia nerviosa aumentan cada década, desde 1930.
- El 80 por ciento de las nenas de 10 años tienen miedo de ser gordas.
- El promedio de peso y altura de las mujeres de Estados Unidos es 5.4 y 140 libras. Las modelos que aparecen en televisión y comerciales suelen medir 5.11 y pesar 117 libras o menos.
- Las modelos son mucho más delgadas que el 98 por ciento de las mujeres americanas.
- Casi la mitad de las personas en Estados Unidos conoce a alguien que padece bulimia o anorexia.
- Los desórdenes alimenticios tienen la tasa de mortalidad más alta que cualquier otra enfermedad mental.
- En Estados Unidos se gastan un promedio de 50 billones de dólares por año en productos para bajar de peso.
- Terra

