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- Cebada: es más conocida como materia prima para la cerveza y el whisky. La cebada es una buena fuente para la salud cardiaca porque contiene beta-glucanos y disminuye el apetito si consumido durante el desayuno. Foto: Getty Images
- Almendras: las semillas poseen muchas fibras y grasas saludables para el organismo, pero no exagere. Una taza de almendras posee 3 g de fibras y tiene alrededor de 170 calorías. Foto: Getty Images
- Manzana: opte por ingerir esta fruta en su estado natural, pues la cáscara contiene fibras y nutrientes sanos. Foto: Getty Images
- Brócoli: Este alimento ayuda a prevenir el cáncer y cada taza de este vegetal cocido contiene cerca de 5,1 g de fibras. Foto: Getty Images
- Arvejas: Una taza de arvejas posee 16,3 g de fibras, mientras que una taza de ese grano congelado posee 8,8 g. Prueba utilizar este alimento para hacer pasteles en el horno o una deliciosa sopa. Foto: Getty Images
- Frambuesas: una taza de esta sabrosa fruta te brinda un tercio de la cantidad diaria de fibras que tu cuerpo necesita. Es un potente antioxidante y puede ser consumida en su versión congelada. Foto: Getty Images
- Avena: contiene beta-glucanos, un tipo especia de fibra con funciones inmunológicas. También presenta una buena mezcla de fibra soluble (el tipo que reduce el colesterol en la sangre) y fibra insoluble (que ayuda en la digestión). Foto: Getty Images
- Alcachofa: al horno contiene 10,3 g de fibra y media taza de este alimento posee 7,2 gramos. Además, la alcachofa es rica en silimarina, un antioxidante que puede mejorar la salud del hígado. Foto: Getty Images
- Pera: como la mayoría de las frutas con piel comestible, las peras son nutritivas y ricas en fibras cuando la cáscara es conservada. Una pera mediana con piel contiene alrededor de 5,5 g de fibra. Foto: Getty Images
- Lentejas: cada taza de lentejas posee 15,6 g. Cultivada desde el periodo Neolítico, este alimento es una gran fuente de proteínas, vitaminas del grupo B, hierro y otros minerales. Foto: Getty Images
- Pan integral: posee grandes cantidades de fibras porque nos granos no son molidos ni refinados. Cambiar el pan blanco por el negro puede ser un buen inicio para incorporar más fibras en tu dieta. Foto: Getty Images
- Arroz integral: si estás muy acostumbrado a ingerir la versión blanca de este alimento, tal vez tomes un tiempo para adaptarte al integral, pero el esfuerzo vale la pena, pues cada vaso de arroz contiene 3,5 g de fibras. Foto: Getty Images
- Pasta integral: cambiar la pasta tradicional para su versión integral es una excelente manera de introducir más fibras a tu dieta. Foto: Getty Images
- Aguacate: la pulpa tiene muchas fibras - una cucharada posee aproximadamente 2 g y la fruta entera 10 g. Los aguacates son excelentes fuentes de grasas monoinsaturadas, que ayudan a elevar el colesterol bueno y prevenir enfermedades del corazón. Foto: Getty Images
- Maíz: su versión más conocida es la amarilla, pero este alimento posee distintas tonalidades, como el azul, negro o rosado. El maíz combate el envejecimiento y hace bien para el intestino. Una taza media contiene 2 g de fibras. Foto: Getty Images
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Cebada: es más conocida como materia prima para la cerveza y el whisky. La cebada es una buena fuente para la salud cardiaca porque contiene beta-glucanos y disminuye el apetito si consumido durante el desayuno.
Foto: Getty Images

