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Saber vivir con alergias

Como afecta el frío al niño alérgico o asmático

7 sep 2012
15h27
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Los niños alérgicos o asmáticos tienen vías respiratorias que son sumamente sensibles a los cambios repentinos de temperatura y humedad, especialmente cuando respiran aire más frío y seco.

Foto: Alergias

Cuando una persona alérgica se le congestiona la nariz (ya sea por la reacción con un alergeno o por culpa de una infección bacteriana o viral) se ve obligado a respirar por la boca. Al respirar por la boca, el aire frío y seco del ambiente llega a las vías respiratorias inferiores sin el efecto entibiador y humidificante de la nariz.

Durante la respiración por la boca, el aire acumula una humedad relativa de sólo un 60-70%, mientras que la respiración por la nariz entibia y satura el aire a un nivel del 80 a 90% de humedad antes de que llegue a los pulmones. En personas sensibles este cambio puede significar un incremento en la dificultad de la respiración, contracción de los conductos pulmonares y en los asmáticos llegar a desencadenarse una crisis.

La respiración por la boca también aumenta la presencia de resfriados, sinusitis y rinitis alérgica. La nariz es un filtro natural del cuerpo, sin pasar por ésta, los contaminantes del aire, alergenos (como esporas de mohos en invierno y polen mayoritariamente en la primavera), virus causantes de infecciones en las vías respiratorias y bacterias, entran al cuerpo literalmente sin nada que los detenga.

Por otro lado, con el otoño arranca la temporada de gripes y aunque los expertos no tienen claro si las gripes agravan el asma o viceversa, la relación en ambos casos es patente. La teoría que se maneja para explicar el aumento de las epidemias de gripe en invierno indica que se debe básicamente a dos situaciones de la temporada.

Por una parte, durante el invierno pasamos más tiempo enambientes cerrados en contacto con personas que pueden, a veces sin saberlo, estar enfermas. Por otro lado, la presencia de ciertos artículos de la ropa de abrigo que funcionan como vehículo de transmisión de microbios. Esto es especialmente cierto en el caso de las bufandas y guantes que entran en fácil contacto con la boca y nariz y luego tocamos a otras personas o artículos que luego entran en contacto con ellas.

Algunas sugerencias para contrarrestar infecciones típicas en invierno:

Inmunizar contra la gripe (Influenza) a las personas vulnerables en otoño.

Lavar frecuentemente la ropa de abrigo, especialmente las bufandas y guantes.

Lavarse con frecuencia las manos y la cara y evitar contacto con personas enfermas.

Abrir y ventilar frecuentemente las casas y autos y mantener limpios los conductos del aire acondicionado o de ventilación de ambos sitios.

Terra

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