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- Aunque no se les de tanta importancia, los órganos de los sentidos resultan salvajes afrodisiacos que aumentan el placer sexual pues escuchar, ver, oler, sentir y probar, son algunas de las sensaciones básicas del ser humano, que durante un encuentro sexual resultan ser una herramienta útil que no hay que desaprovechar. Foto: Thinkstock
- Tocar es un placer. Un contacto sexual, de por sí, implica el uso de este sentido, pero el uso de cada parte del cuerpo como agente estimulante del placer al proporcionar sensaciones muy agradables con contactos que oscilan entre lo tierno y cariñoso de un masaje, por ejemplo, contra lo rudo y algo un poco más fuerte como puede ser el encuentro sexual en sí, expresando con ambos el grado de excitación en el que se encuentra. De igual manera el uso de contrastes como calor y frio generan un ambiente muy propicio para estos momentos. Foto: Thinkstock
- Olores que embrujan. Según retoma la publicación Mens Health, Linda Banner, Ph.D. y autora de Avanzadas Técnicas Sexuales afirma que las regiones del cerebro que controlan el olor, la memoria y la excitación sexual se encuentran estrechamente relacionadas. Por lo tanto, no desperdicies este poder. A la hora de la intimidad un exquisito aroma puede de gran utilidad, sin exagerar, aunque conservar el olor propio no es una idea descabellada porque las hormonas que contiene resulta estimulante para un encuentro Foto: Thinkstock
- El sonido del amor. Escuchar la respiración propia y de la pareja y estar atento a los sonidos de placer así como a los que producen el contacto de los cuerpos, son elementos que pueden hacer la diferencia, dándole magia y excitación a un momento de placer ¡Compruébalo! Foto: Thinkstock
- El placer de ver. Estimular el sentido de la vista a la hora de un encuentro íntimo, sobre todo en los juegos previos, son una actitud que puede proporcionar mucho picante a una noche de sexo. Ropa íntima seductora, ver juntos pornografía, observar como la pareja se va deshaciendo de la ropa, hacer un baile erótico o jugar frente a un espejo, así como ver en la pareja el disfrute del encuentro, son armas muy poderosas y altamente excitantes en camino hacia un orgasmo alucinante. Foto: Thinkstock
- El gusto de probar. La boca es una zona sensible del cuerpo, que invita a la pasión a través de diversas técnicas: ya sea a través del uso de alimentos afrodisiacos que enciendan la pasión o que inviten a la pareja a pasar por los extremos: dulce, salado, fuerte suave; o hacer uso directo de este sentido para recibir y proporcionar placer a través de los besos, el uso de la lengua y los labios con los cuales lograrán una noche inolvidable. Foto: Thinkstock
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Aunque no se les de tanta importancia, los órganos de los sentidos resultan salvajes afrodisiacos que aumentan el placer sexual pues escuchar, ver, oler, sentir y probar, son algunas de las sensaciones básicas del ser humano, que durante un encuentro sexual resultan ser una herramienta útil que no hay que desaprovechar.
Foto: Thinkstock

