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Dos de cada ocho mujeres se sienten atractivas ¿Por qué?

Un estudio que realizó Dove Skincare, determinó que sólo dos de cada ocho mujeres se siente atractiva  Foto: Getty Images
Un estudio que realizó Dove Skincare, determinó que sólo dos de cada ocho mujeres se siente atractiva
Foto: Getty Images
 

Es sabido en el mundo entero que la belleza es un concepto ambiguo, subjetivo y distinto para cada cultura. En varias tribus del mundo, las mujeres más hermosas son las que más anillos de metal tienen en su cuello o las orejas más grandes, algo impensado en la cultura occidental, donde los estándares son muy diferentes.

La simetría de la cara, es uno de los estándares que considera en la ciencia para calificar a una mujer bella de otra que no lo es. Hace poco, un estudio en Inglaterra indicó que la modelo Florence Colgate es la mujer con el rostro más perfecto, porque todo en su cara es perfectamente simétrico.

Carmen Lefevre, investigadora del Perception Lab de la University of St Andrews’ School of Psychology, explicó que la ‘perfección’ de esta mujer se debe a que, “Florence tiene todas las señas de la belleza clásica. Tiene ojos grandes, pómulos salidos, labios rellenos, y tez clara. La simetría parece ser un elemento muy importante para definir a alguien atractivo”.

Sin embargo, muchas otras personas pueden considerar que hay más factores que inciden, como el color de ojos, de pelo, o piel. El largo del pelo, el tamaño de los dientes, la sonrisa, el peso y hasta la altura, pueden hacer que alguien nos parezca atractivo o no. Lo que sí es cierto, y está más que demostrado, es que lo más importante es sentirse bien con uno mismo, porque eso se proyecta hacia el resto.

Ahora, un estudio que realizó Dove Skincare, determinó que sólo dos de cada ocho mujeres se siente atractiva ¿Preocupante? Sin duda que es preocupante, algo está pasando con la autoestima femenina y acá tratamos de dilucidar qué es.

Mil mujeres fueron encuestadas sobre la percepción de belleza de sí mismas y las respuestas que se dieron en el estudio son alarmantes. El 27% admitió que la mayor presión para sentirse bellas viene de ellas mismas, el 19% cree que la presión viene de la sociedad y un 13% de los medios de comunicación.

El psicólogo Claudio Barrales explica que los cánones de perfección de la industria de la publicidad son los principales factores que determinan la percepción de la belleza que se tiene de uno mismo y del resto.

“Los patrones sociales y culturales son inalcanzables, las modelos que están apareciendo en los medios y en la publicidad, son inalcanzables para el promedio de las mujeres y al compararse con esos estándares, claramente les baja la autoestima y la autoimagen”, indica el experto.

En el estudio además, se indicó que sólo un 5% dijo que la presión para “verse bien” provenía de su pareja, amigos o familiares, lo que significa que los estímulos externos son los más predominantes en esta área. “Las mujeres se comparan solas con los medios de comunicación y los estándares que les entregan en la publicidad, es una verdadera presión social psicológica”.

Falta de “piropos”

En la investigación, se les preguntó a las mujeres si recordaban cuándo había sido la última vez que les habían dicho un elogio y una de cada cuatro, no podía recordar cuándo les habían dicho algo que las hiciera sentirse bellas.

Según el experto, esto es fundamental para una mujer. “Podríamos decir que en la sociedad actual, donde la mujer está participando mucho más del mundo laboral y además debe preocuparse de los hijos, la casa y mil cosas, no hay tiempo para recibir elogios. Las parejas llegan tarde, están todo el día afuera, y hay más tiempo para rendir y “el deber ser” que para recibir elogios, o piropos”.

Agrega que, “todos necesitamos elogios, pero más todavía la mujer, por los cánones sociales acerca de femineidad, necesitan más estímulos sociales”.

Si eres de esas mujeres que se siente fea, poco atractiva y tiene la autoestima un poco más baja de lo que debería, Barrales entrega algunos consejos para reactivar el ánimo y la autoimagen.  

-Lo primero, es dejar de cometer el error de comprarse con el estereotipo social, televisivo y de la publicidad. Hay que aceptarse como uno es y quererse así.

-Después, preocuparse sí mismas, desde cosas pequeñas, como ciertos cariñitos, ir a un spa, al gimnasio o intentar bajar esos kilitos que les molestan, entre otras cosas.

-Y por último, socializar más. “Reencontrarse con los amigos que se dejaron botados, con las amigas. Hacer el “club de lulú” más seguido, porque ahí se intercambian elogios. Esos son estándares reales, y quienes las conocen mejor”.

 

Terra