
Jack Phillips, dueño de una pastelería en Colorado, Estados Unidos, asegura que preferiría cerrar su negocio que comprometer sus creencias al preparar un pastel de boda para una pareja de gays, reportó el diario Huffington Post.
El hombre asegura que no tiene problema con los gays, lesbianas, transgénero, etc. sin embargo, se niega a preparar un pastel para un enlace matrimonial gay.
Curiosamente algunos clientes homosexuales han acudido a su pastelería a ordenar pasteles para cumpleaños, graduaciones o cualquier motivo y los ha preparado sin problema.
Dave Mullins y Charlie Craig es una pareja que asegura que el rechazo de Philips fue humillante, “fue la cosa más incómoda, surrealista y muy breve. Nos levantamos para salir y para ser completamente honesto le dije, f**k tú y tu pastelería homofóbica”.
Qué opinas de la decisión del pastelero, ¿está en su derecho o está violando los derechos de una pareja gay?

