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- Está claro que a todas nos gusta ser consentidos de vez en cuando, pero si cada vez que queremos sexo tenemos que pasar por el ritual del champán y las fresas, los masajitos en cabeza, cuello y pies, y los besitos interminables, eso cansa. ¡Un buen y salvaje revolcón de vez en cuando es estupendo! Pues algo está cambiando. Foto: Thinkstock
- Los mimitos son esenciales para cualquier relación, sobre todo en los comienzos, para romper el hielo y dar paso a la intimidad. Pero cuando se llevan unos determinados años de convivencia, el sexo se convierte en algo más que caricias, se convierte en eso: sexo. La experiencia dice que el sexo desinhibido es más satisfactorio. Meter la ternura en la cama es mejor solo de cuando en cuando. Foto: Thinkstock
- Y no lo decimos nosotros. Lo dice un estudio internacional del Instituto Kinsey que ha visto la luz en el último 'Archives of Sexual Behavior'. En él se ha analizado la relación marital y la satisfacción sexual en pareja de más de 25 años de convivencia. En contra de lo que se ha creído hasta ahora, somos nosotras las queremos acción por encima de los preliminares, mientras que ellos solicitan a gritos más caricias. Un resultado cuanto menos. curioso y sorprendente. Foto: Thinkstock
- Por que a veces las cosas no siempre son lo que parecen. Y si bien este estudio no arroja ninguna respuesta definitiva sobre los patrones masculinos y femeninos a la hora de enfrentarse al sexo, está claro que hay mitos íntimos que poco a poco van cayendo, entre ellos el más extendido: ellos solo quieren sexo y nosotras amor. Mentira, ¡queremos marcha! Foto: Thinkstock
- Ver para creer. Un solo estudio ha conseguido derribar los pilares del sexo según el género. Ahora lograr un momento pasional también es solicitado por una mujer fuerte, independiente, con las ideas claras en la cama y fuera de ella. Después de todo, igual tampoco somos tan diferentes. Foto: Thinkstock
- Así lo cree Julia Heiman, directora del Instituto Kinsey de Investigación en Sexo, Género y Reproducción de la Universidad de Indiana (EE. UU.), y autora principal de la investigación. Para Heiman este trabajo plantea nuevas dudas sobre qué hace a las personas estar satisfechas con su relación y el papel que juega el sexo. Contra todo pronóstico ellos valoraron lo cariñosa que sea su pareja para sentirse contentos con su vida conyugal, mientras ellas valoraron su felicidad en función de su satisfacción sexual. Foto: Thinkstock
- Esto no significa que las mujeres no valoren los abrazos, las caricias y los besos, que también, si no que ellos son más sensibles ante los preámbulos en una relación estable. Es más, los que reciben mimos son hasta tres veces más felices que los que tienen parejas más 'secas'. Al menos pasados los 40. Foto: Thinkstock
- Todo esto tiene una explicación. Según se afirma en el estudio, conforme van pasando los años las mujeres dentro de una relación van cogiendo soltura en la cama, lo que las hacen ser más seguras y saber exactamente qué quieren en cada momento. Mientras que los hombres se vuelven más vulnerables con la edad, por la desmitificación del rendimiento sexual (que no es igual que a los 20 años), haciéndolos más realistas lo que les acerca a las necesidades de seguridad emocional, solicitando de esos cariños para saberse queridos. Foto: Thinkstock
- Fuera tópicos. ¿Las mujeres obviando los preliminares frente a la penetración? ¡Si nuestras abuelas levantaran la cabeza! (una sonrisa resurgiría en su rostro, seguro). Nos proponemos derribar esos falsos mitos que han marcado nuestras vidas a la hora de enfrentarnos al sexo. Creencias potenciadas por los hombres para someter los deseos de ellas a sus propias limitaciones. Toma nota. Foto: Thinkstock
- Primero. Las mujeres prefieren una buena sesión de masaje que el sexo pasional. FALSO. Si esto es así es que su pareja no la satisface como debiera y como es un engorro tener una amante se conforma con darle gusto, al menos, a los sentimientos. Pero por su parte, estarían dispuestas a sacrificar una buena sesión de relax por un repaso de esos que hacen historia. Foto: Thinkstock
- Segundo. Los preliminares son fundamentales para llegar al orgasmo. FALSO. Eso de que 17 minutos mínimo de preámbulos garantizan un buen sexo, no es una fórmula infalible. A veces un 'rapidito' puede llegar a proporcionar el mismo nivel de excitación. Depende del momento. Foto: Thinkstock
- Tercero. Los chicos buscan 'desesperados' sexo en la primera cita. FALSO. Cada vez los hombres son más reacios a lo que los americanos llaman 'touch and go'. Prefieren esperar... al menos a la segunda cita. Foto: Thinkstock
- Cuarto. A penas pasan tres minutos del inicio de una relación sexual, ellos ya buscan la penetración. FALSO. Cada vez más, los hombres gustan de disfrutar de besos y caricias por parte de la pareja. Esto les hace mejorar la experiencia íntima porque, si bien a las mujeres estos preliminares les sirven para calentar motores, a los hombres les sirven para parar un poco las máquinas y cuadrar los tiempos de ambos. Foto: Thinkstock
- Quinto. A las mujeres no les gusta el sexo tanto como a los hombres. FALSO. (Y podríamos añadir un jajajaj). El problema que siempre hemos tenido es que cultural y socialmente todavía está mal visto que en determinados momentos busquemos sexo de la misma manera que ellos. Esto es reprochable, está mal visto, te deja una huella que aunque no se ve se intuye. Sin embargo, en la cama ellos demandan cada vez más que tomen la iniciativa, un primer paso para conseguir la igualdad en la intimidad de la pareja. Foto: Thinkstock
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Está claro que a todas nos gusta ser consentidos de vez en cuando, pero si cada vez que queremos sexo tenemos que pasar por el ritual del champán y las fresas, los masajitos en cabeza, cuello y pies, y los besitos interminables, eso cansa. ¡Un buen y salvaje revolcón de vez en cuando es estupendo! Pues algo está cambiando.
Foto: Thinkstock
