¿Cuál es tu misión?

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Si tienes un propósito, lo tienes todo ¿Qué te hace feliz y poner una sonrisa permanente en tu rostro? Cada persona tiene un papel que cumplir para expresar su verdadera identidad y seguir su destino. A pesar de que no es tan fácil encontrarlo, te aseguro que si es posible, y todo el mundo tiene su propia misión.

Sólo tienes que encontrar la voz en tu interior y seguirla. Lamentablemente, muchas personas deciden no hacer caso a su verdadero destino por razones familiares, culturales o miedo al riesgo. No te cierras a la oportunidad de poder dar todo tu potencial y descubrir tu verdadera vocación. Tú has venido a este mundo con un propósito determinado y lo tienes que cumplir. De eso se trata la vida, de un maravilloso viaje para cumplir tu misión.

Las personas que encuentran su verdadera vocación sienten una transformación interna que les hace sentirse completos y felices. El efecto es tan poderoso que se refleja también en su aspecto externo a través de su sonrisa, la luz de sus ojos, el porte y su actitud. La vida cobra un nuevo significado y su energía positiva es contagiosa.

Una de las mejores maneras para saber si has encontrado tu propia misión es observar si estás haciendo algo que realmente te gusta y lo vives como si estuvieras jugando. Cuando el tiempo pasa muy rápido y lo disfrutas, puedes estar seguro que lo que estás haciendo está relacionado con tu verdadero destino.

Tu misión no tiene que ser tu trabajo, aunque normalmente cuando encuentras tu vocación, la vida te acaba recompensando de alguna u otra manera por dar lo mejor de ti.

Aunque no hayas encontrado tu misión en estos momentos, la vida te presenta muchas oportunidades para perseguir tu destino. Es tu decisión ignorar estos llamados o seguirlo para ser completamente feliz. Muchas personas deciden finalmente hacer caso a esa voz interna cuando han pasado por una experiencia dolorosa, una enfermedad o han estado entre la vida y la muerte. Es entonces cuando se ve la vida de otra forma. Pero tú no tienes que esperar a que llegue ese momento para apostar por tu felicidad.

Cuando busques tu misión, es importante que no lo confundas con un objetivo. Un objetivo es una meta que puedes alcanzar en un plazo de tiempo determinado, tomando ciertas acciones. Por otro lado, una misión nunca la podrás llegar a alcanzar o quitar de tu lista de cosas por hacer, pues se trata de un don, un estilo de vida, algo con lo cual lo pones en práctica en cada instante. Cuando estás viviendo tu destino, no esperas nada de regreso, sino te enfocas en dar lo mejor de ti al mundo.

Descubre tu misión y tu vida se transformará al instante. Cuando estés haciendo lo que estás predestinado a hacer, lo sabrás al instante, lo sentirás dentro de ti, y el universo estará de tu parte para que todo te vaya muy bien.

Martín Llorens