Foto: ThinkstockPara ser eficaz en la vida y alcanzar con éxito tus metas tienes que estar enfocado y concentrado en tu propósito. Pero para ello, primero tienes que saber qué es lo que quieres de verdad, donde quieres llegar, y luego, pasar a la acción.
Al principio todo el mundo está entusiasmado con alcanzar nuevas metas. Un ejemplo claro, son las resoluciones que todos nos ponemos al empezar un nuevo año, pero muy pronto perdemos el enfoque y nos rendimos fácilmente cuando encontramos los primeros obstáculos.
Quizás las metas no fueron muy realistas para alcanzarlas a corto plazo, o quizás no las queríamos suficiente de verdad para luchar por ellas. Para sentirnos mejor, nuestra mente crea un sin fin de excusas para justificar el hecho de que de nuevo no hayamos podido alcanzarlas. Personalmente creo que no obtenemos lo que deseamos por 3 razones importantes:
1. Falta de fe. No estamos 100% seguros que realmente podamos alcanzar las metas que nos proponemos. Ello se debe a que no hemos analizado suficiente los beneficios e impacto positivo que esas metas pueden tener en nuestras vidas e ignoramos el verdadero potencial que cada uno de nosotros tenemos.
2. Seguimos con los mismos hábitos de siempre. Pretendemos hacer las mismas cosas todos los días y al mismo tiempo cumplir nuevos objetivos. Si haces lo mismo todos los días, no producirás nuevos resultados. Para obtener tus deseos, tienes que cambiar las cosas que haces en estos momentos y tomar riesgos.
3. Desperdiciamos energía. Fácilmente perdemos nuestra dirección y nos enfocamos en otros tipos de actividades que nos quitan toda la energía y nos dejan sin fuerza para luchar por nuestras metas.
Para que esto no te suceda a ti, es importante que escribas tu propio plan de vida y pongas todas tus metas por escrito. Analizar cuáles son las ventajas de llevar esas metas a la realidad, visualiza cómo sería tu vida y entonces planifica qué vas a hacer para conseguirlas.
Finalmente, haz un compromiso contigo mismo para no rendirte fácilmente y revisa diariamente si es posible tu promesa y semanalmente tu plan, para así mantener siempre bien claro cuáles son tus prioridades. Para tener éxito, tienes que saber dónde enfocarte y en qué cosas no.
Centrarse es esencial. No puedes conseguir algo si estás enfocado en otra cosa. No todas las actividades merecen de tu atención y tu energía. Enfócate en lo que importa de verdad. Tu tienes la última decisión y el poder de dirigir tu vida.

