Cada concurso tiene su misión o su propósito y el de Miss Universo es exaltar la belleza de la mujer, al igual que sus características como individuos que compiten con la esperanza de avanzar en sus carreras profesionales, personales y objetivos humanitarios.
Muchas reinas, gracias a este título, comienzan a realizar actividades para buscar mejorar su vida y la de los demás.
Recuerdo que la primera vez que me interesé en Miss Universo fue en 1982, este año se realizó el concurso en mi país, Perú, y la ganadora fue Miss Canadá. Desde entonces, mi admiración por la belleza y por lo concursos de este estilo se convirtieron en uno de mis sueños.
Sin embargo, cada vez son más los reinados en los que no solo se premia a la belleza de una mujer, sino otro tipo de cualidades con las que se busca resaltar una comunidad al igual que sus objetivos. Tal es el caso de Miss Bienestar que se realizó hace algunas semanas en Los Ángeles.
Este concurso elige a la mujer transgénero que será la representante de la comunidad latina ante el estado. Allí estuve como invitada especial conversando con las participantes sobre cómo ser profesionales y poder comunicar efectivamente los mensajes de la comunidad latina transgénero.
La ganadora a Miss Bienestar es el rostro de la comunidad transexual para las campañas informativas y educativas sobre el tema de la identidad de género.
Aunque no es un certamen de belleza como Miss Universo, lo lindo de este tipo de reinados es que son una gran oportunidad para resaltar la belleza interior y exterior de la comunidad transexual y dar a conocer información valiosa para quienes realmente la necesitan.
De ahí el nombre de este blog, “belleza sin género” porque la belleza no es exclusiva sino de quien desea llevarla a otro nivel.
Gracias a eventos como Miss Universo, la comunidad transexual se ha inspirado a convertirse en una comunidad digna de admirar sino merecedora de valores como la belleza, el respeto, la aceptación y el entendimiento.

Arianna Inurritegui-Lint