
Patricia Krentcil, la madre de 44 años que fue noticia al querer poner en una cama de bronceado a su hija de apenas seis años, luce ridícula ahora con su rostro color naranja, pero en su pasado, la mujer era una joven bella.
Esta semana un medio dio a conocer fotos de Krentcil en sus 20 y la mujer se veía muy diferente. Es obvio que el exceso de bronceado ha causado estragos en su rostro.
Krentcil, quién fue acusada de maltrato infantil por querer broncear a su hija, admitió en una entrevista que “le encanta”el bronceado artificial y que no ve “nada de malo” en ello.
Pero los dermatólogos no opinan igual: las personas que usan camas solares tienen un 75 por ciento más de probabilidades de desarrollar cáncer de piel en comparación con personas que no lo hacen.
La Asociación Americana de Dermatología advierte que las camas solares también generan envejecimiento prematuro, daño en los ojos y que, en muchos casos, se convierte en una adicción.

