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15 de mayo de 2013 • 12:27 PM • actualizado a las 12:33 PM

(Fotos) Cómo dormir y amamantar a los bebés correctamente

Dormir en la misma cama con el bebé y amamantarlo correctamente, son dos prácticas que suscitan dudas y preocupaciones en las madres primerizas. ¡Encuentra aquí unos sabios consejos!

 

 

Foto: Thinkstockphotos

Suele afirmarse que los niños vienen al mundo con un pan debajo del brazo, pero probablemente muchas de las mujeres que dan a luz a un bebé por primera vez preferirían que su hijo llegara provisto de un manual de instrucciones.

Los primeros meses y años de convivencia con el bebé suelen ser para la madre primeriza tiempos de cambios e incertidumbres, pero en algunos casos también puede ser un período de obsesiones, como muestra un estudio estadounidense, publicado en el servicio de noticias médicas ‘HealthDay’.

¿Dormir con el bebé es perjudicial?

Otra cuestión que suscita dudas entre las madres primerizas es el "colecho",  consistente en que el bebé comparta la cama con su madre durante el sueño, de forma habitual o esporádica, una práctica que para algunos pediatras puede beneficiar al neonato, pero que para otros no está libre de peligros.

Mira aquí unos importantes tips para madres primerizas:

Según un artículo publicado en marzo de 2012 por la revista de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP), en el que intervinieron varios especialisas, dormir con los padres puede ser beneficioso para la lactancia. En él también se afirma que el "colecho" bien practicado, evitando factores de riesgo, no guarda relación con la muerte súbita del lactante.

Otro grupo de pediatras señaló en la misma revista que, si bien el "colecho" está extendido y nadie discute la importancia de la lactancia y la relación del recién nacido con su madre, no por ser antropológicamente natural debe contemplarse como algo seguro.

Dale un vistazo a este video de un par de gemelos pelando en el vientre de su mamá:

Pelea de gemelos en el vientre maternoHaz clic para ver el video en Terra TV
Pelea de gemelos en el vientre materno

Los autores del segundo artículo hacían referencia en su argumentación a  un documento de UNICEF que dice que “los bebés pueden fallecer si quedan atrapados o aplastados porque uno de los padres se coloque sobre el recién nacido. El lugar más seguro para el bebé es su cuna, junto a la cama de sus padres”.

En lo que si coinciden los especialistas, a favor o en contra del "colecho", es en que los padres deben recibir la información más completa posible sobre esta práctica para evitar situaciones de riesgo, y aplicar una serie de medidas de seguridad básicas, si eligen compartir la cama con su pequeño.

UNICEF recomienda jamás realizar el "colecho" en un sofá o colchón de agua, ni tampoco alimentar o tranquilizar al bebé en un sillón donde el adulto pueda quedarse dormido con el pequeño en sus brazos.

Los expertos de UNICEF también aconsejan evitar compartir la cama con su hijo si se sufre alguna enfermedad u obesidad mórbida o se siente un intenso cansancio que afecte la capacidad para cuidar al pequeño, así como durante los primeros meses, en el caso de los bebés prematuros.

Ambos padres  deben saber siempre que el recién nacido está en la cama de los adultos, y  si se comparte colchón con el pequeño hay que asegurarse de que el bebé no puede deslizarse pasar por debajo de las sábanas o la almohada, ni que esté demasiado arropado ni rodeado o envuelto en cojines o edredones, según este folleto.

De acuerdo a UNICEF, las madres que están amamantando a su hijo se deben colocar de forma natural cara a cara a su bebé, dándole protección con su propio cuerpo frente a posibles caídas e impidiendo que se mueva hacia arriba o hacia abajo de la cama.

Respecto de la lactancia materna, otras de las grandes preocupaciones de las madres noveles, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), recomiendan la alimentación exclusiva mediante el pecho durante los primeros seis meses de vida del niño, y continuar con el amamantamiento junto con otros alimentos que complementen la alimentación hasta los dos años o más, siempre que madre e hijo lo deseen.

La dificultad de la lactancia

Foto: Thinkstockphotos

Pero según una investigación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), dirigida por la epidemióloga Cria Perrine, dos tercios de las  primerizas que quieren amamantar a sus bebés como forma de alimentación exclusiva durante tres meses o más no consiguen hacerlo, entre otras razones por no organizar bien sus objetivos tras el parto.

La mayoría de las dificultades de la lactancia se deben a problemas en  la técnica, bien por una posición de la madre o un agarre del pecho inadecuados, o una combinación de ambas circunstancias.

Para un buen agarre todo el cuerpo del bebé ha de estar enfrentado a la madre, y al abrir la boca debe introducir gran parte de la areola, especialmente por la parte inferior (donde tiene la barbilla) para que su lengua no lesione el pezón.

Los signos que nos indican un buen agarre, son que el mentón del bebé toque el pecho, su boca esté bien abierta, su labio inferior esté hacia fuera y sus mejillas estén redondas o aplanadas cuando succiona. Además se tiene que ver más areola por encima de su boca que por debajo.

Para la posición sentada, más cómoda si la mujer eleva los pies en una banqueta y se recuesta un poco, la entidad aconseja colocar al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. Así, ella puede sujetarlo con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo, y con la otra mano dirige el pecho hacia la boca del bebé y cuando éste la abre acercarlo al pecho para que pueda agarrar un buen pedazo de areola,

 

 

Terra