
La organización de las Naciones Unidas, ONU, emitió esta semana un comunicado alertando sobre el aumento de ‘baby boxes’ en Europa, un sistema creado para abandonar a los bebés no deseados.
Así como suena de descabellado, este sistema de cajas fue creado con el propósito de asegurar que los bebés abandonados no sean dejados en lugares peligrosos, sino en unas cajas creadas especialmente para resguardarlos, ubicadas cerca de hospitales y edificios públicos.
Las cajas son como incubadoras que suenan en forma inmediata cuando un bebé es colocado dentro, aunque quiénes los abandonan siempre permanecen en el anonimato.
Desde el 2000, unos 400 bebés han sido abandonados en esas cajas, en Europa. En República Checa y Lituania hay promedio de siete bebés abandonados por año, mientras que Polonia ronda los seis. La práctica también abarca otros países europeos.
En el 2011, una encuesta reveló que en Suiza el 87 por ciento creía que estas cajas eran útiles y un cuarto de los entrevistados consideró que debería haber una en cada hospital.
El comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas emitió un comunicado en el que dice estar preocupado por la práctica de las cajas de bebés, ya que el abandono va en contra de la Convención de los Derechos del Niño.
En la declaración, también se asegura que viola los derechos de las mujeres y de otros miembros de la familia.
Los detractores consideran que estas prácticas incitan a las mujeres a dar luz en lugares inseguros en vez de ir a hospitales.
Otro punto que las Naciones Unidas remarcan que es el abandono de un bebé es considerado un acto criminal, pero no aplica eso a estas cajas, lo que, según ellos “atenta contra la vida del bebé” y además les niega el derecho a saber de dónde vienen.

