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16 de noviembre de 2012 • 10:13 AM • actualizado a las 10:15 AM

Arquitectura con diseños curativos

Vista general de la T 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas
Foto: EFE en español
 

La luz, los colores, los materiales, las texturas, la acústica o el espacio. Todos son elementos primordiales para la arquitectura que, combinados en su justa medida, pueden hacer que una construcción, ya sea un aeropuerto o un hospital sea "curativa".

 En la sociedad moderna se han obviado enseñanzas y hábitos tradicionales que eran adecuados para la vida del hombre. Cuestiones tan sencillas como enriquecedoras para la convivencia como la luz, los colores, los sonidos, los ruidos, los materiales de construcción y el diseño del espacio.

La progresiva pérdida de acceso a viviendas y edificios dotados con luz natural, sin ruidos, ventilados y hechos con materiales no contaminantes y que no produzcan alergias ha generado que un grupo de intelectuales reivindiquen una arquitectura por y para el ser humano.

Arquitectura y hombre

Disociar arquitectura y hombre parece imposible porque la arquitectura está al servicio de la humanidad. Para Luis Vidal, uno de los arquitectos punteros en "edificios curativos", diseñar construcciones supone tomar una posición ética con respecto a las personas que van a habitarlo.

El arquitecto español que dirige desde hace diez años su estudio VAa (Vidal y Asociados arquitectos) señaló a Efe que su meta es que sus edificios "posibiliten que la gente se encuentre en un entorno más humano".

La "arquitectura curativa" se aplica tanto en la creación de una terminal de un aeropuerto como en centros hospitalarios y en edificios de oficinas. La creatividad puntera actual se mueve entre la tradición y las nuevas tecnologías y los materiales "inteligentes".

Luis Vidal comentó que su estudio tiene en cuenta las premisas sociales, económicas y medioambientales del entorno en el que crea un edificio así como el lugar geográfico.

La luz y la ventilación son cuestiones esenciales en la búsqueda del equilibrio corporal y mental del ser humano. De ahí que en ese tipo de construcciones se tenga en cuenta premisas tan antiguas como hacia dónde está orientado el edificio con respecto a la salida y la puesta del sol y el hemisferio norte o sur del planeta.

La virtud está en el equilibrio

"Hacer una arquitectura para la gente supone aplicar todos los valores -la luz, los materiales, el diseño, las texturas, la acústica- en la manera adecuada", comentó el arquitecto.

Conseguir ese equilibrio supone "una complejidad". La luz del sol no es la panacea sin la sombra. Si una casa es solariega invita al optimismo pero siempre con límites.

Imaginemos un aeropuerto en un lugar con muchas horas de sol y sin lugares con sombra. ¡Qué pensarían los viajeros!

Los edificios tienen que tener luz natural pero también la posibilidad de espacios con sombra e, incluso, zonas de "sombreamiento", es decir, sombra generada con cubiertas en la fachada que permiten el ahorro de energía y emisión de CO2 a la atmósfera.

Aire, ¡Por favor!

En los edificios convencionales de oficinas, una de las quejas comunes es la falta de ventilación y su calidad defectuosa. En invierno, los trabajadores tienen que ir con ropa ligera para esa época del año y en verano, se tienen que llevar una chaqueta.

Para evitar ese malestar se está investigando en la creación de nuevos materiales con los que construir "fachadas transpirables" que copian la estructura de la piel humana.

Unas fachadas que dentro de los "edificios curativos" podrán respirar autónomamente a través de unos poros similares al de los seres humanos y así generar unos espacios más salubres.

Un paso más allá de la medicina el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define curar como "sanar las dolencias o pasiones del alma" o "remediar un mal".

El hospital es el lugar para sanar esas dolencias. Pero ¿el paciente halla un entorno que favorezca la rápida y efectiva recuperación?

La "arquitectura curativa" va más allá del uso de los medicamentos y de la cirugía y trata de colaborar en la recuperación del enfermo mientras permanece ingresado o en fase de tratamiento, facilitando también la labor al personal sanitario.

Hospitales "Curativos"

Hasta la fecha, el estudio de Vidal ha puesto en práctica su visión arquitectónica en dos centros: el Hospital Infanta Leonor, en Madrid, que ya está en funcionamiento y la ampliación del Hospital de Can Misses, en Ibiza, que se encuentra en fase de construcción y "va a ser un referente", comentó.

Los dos centros están concebidos a "una escala más humana" que proporcionan "confort" al paciente y suponen un nuevo concepto frente a los habituales edificios de hospitales formados por inmensos bloques.

La "arquitectura curativa" también está presente en las terminales de los aeropuertos como la T4 de Madrid-Barajas, que ha sido creado por el estudio de Luis Vidal inmerso ahora en la creación de la Terminal 2 del aeropuerto Heathrow (Londres).

En cualquier aeropuerto la ansiedad es un sentimiento que padece el viajero que está pendiente de no perder el vuelo así como el tedio cuando el despegue del avión se retrasa.

En la Terminal 4 de Barajas, el color se ha utilizado para orientar al usuario que rápidamente puede ser localizado informando simplemente si se encuentra en el área de las vigas de color amarillo, verde, azul o rojo.


 

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